Mi paso por Taranto ha sido una de las mejores experiencias que he tenido. Aunque al principio la idea de irme dos meses fuera de España a trabajar me parecía un poco abrumadora, ahora no la cambiaría por nada.
La empresa: Nasse Animation Studio
Estuve trabajando en Nasse Animation Studio, un estudio dedicado a la creación y animación de series animadas propias. Mi puesto formaba parte del equipo de desarrollo web, que éramos solo dos personas, y mi trabajo consistía en crear las diferentes webs que Nicola, el jefe, me iba pidiendo. Durante mi estancia desarrollé varios proyectos: la web principal de la empresa, la web de una de sus series animadas, otras webs vinculadas a ese mismo universo y empecé también con el proyecto de una web de merchandising.
El horario era de 10 de la mañana a 6 de la tarde, lo cual dejaba bastante tiempo libre para disfrutar de la ciudad por las tardes.
Los compañeros
Me gustaría empezar hablando de los amigos que hice en la empresa. A pesar de no tener un buen italiano, no fue un impedimento para poder disfrutar de quedadas por la ciudad. Y ahora que ya he acabado mi estancia en Taranto, me llevo muy buenos amigos.
El trato de la empresa
La empresa no podría haberme tratado mejor. Cuando tuve alguna dificultad ajena al trabajo, se implicaron para facilitarme las cosas. Un buen ejemplo fue cuando tuve problemas con mi maleta a la llegada: la empresa contactó directamente con la empresa de mensajería y me llevaron hasta el depósito para poder recogerla. Detalles así marcan la diferencia cuando estás lejos de casa.
También destacaría la variedad de actividades y experiencias de las que pude disfrutar tanto dentro como fuera de la empresa. Hicimos varias excursiones a lugares cercanos preciosos como Alberobello y Matera, y también salidas a comer por distintos sitios de la ciudad.
Taranto, la ciudad
Taranto es una ciudad preciosa y sus locales son muy buena gente. Hay mucha variedad de comidas que se pueden disfrutar y la zona céntrica es un sitio ideal para tomar algo y aprovechar el buen tiempo. Lo que más destacaría son las preciosas puestas de sol desde el paseo de la ciudad: una parada obligatoria.
Información práctica para futuros estudiantes
Si estás pensando en seguir mis pasos, aquí van algunos consejos que ojalá hubiera tenido yo antes de ir:
Alojamiento. El piso en el que estuvimos estaba bien por dentro, aunque la zona en la que estaba no era de las mejores de la ciudad, así que recomiendo informarse bien de los barrios antes de cerrar un alquiler. Si podéis, mirad zonas más cercanas al centro o al paseo.
Transporte. A la empresa íbamos caminando sin problema, pero también aprendimos a coger los buses, que no es nada complicado. La aplicación de transporte de la ciudad ayuda muchísimo a moverse, así que descargadla nada más llegar.
Coste de vida. Es bastante similar al de España, no hay grandes sorpresas en el día a día.
Trámites. El único trámite que tuvimos que hacer fue sacar el codice fiscale (el equivalente al NIF italiano), y se consigue de forma bastante sencilla.
Idioma. No hace falta saber italiano para vivir allí, aunque aprender algunas palabras básicas viene muy bien y se agradece. Eso sí, tened en cuenta que en Taranto no se controla mucho el inglés, así que no contéis con eso como salvavidas.
Zona recomendada para salir. Sin duda, la zona del paseo. Es el mejor sitio para tomar algo, pasear y disfrutar de la ciudad.
Beca. Estuve dos meses con el programa europeo de Erasmus+ para Formación Profesional. Recibí una ayuda económica, pero no fue suficiente para cubrir los dos meses completos: prácticamente la beca entera se me fue en pagar el alquiler, así que es importante ir con un colchón económico extra para no agobiarse.
En resumen
Si tenéis la oportunidad de hacer un Erasmus en Taranto, no lo penséis. Es una experiencia que te marca, te hace crecer y te deja amigos y recuerdos que merecen mucho la pena. Yo volvería sin dudarlo.
